martes, 16 de septiembre de 2008

EL VERDUGO

En la revista Tabla XIII (julio 2008, nº 23, página 16) comento la película El verdugo:

Por eso de que la ciencia avanza que es una barbaridad, España aportó un invento a la historia de lo macabro: hablamos del Garrote Vil, que fue autorizado en el Código Penal de 1822 y supuso, al poco, la desaparición de la horca. El fin del garrote vino dado con la prohibición de la pena de muerte en 1978.
En los últimos años del franquismo se seguía aplicando la pena capital pero la mayoría de las veces se acababa conmutando este castigo por prisión perpetua.

Vayamos a la película El verdugo (1963): José Luis es un joven empleado de una funeraria y tiene en mente marchar a Alemania a trabajar de mecánico; está enamorado de Carmen y estando en actitud indecorosa con ésta es sorprendido por Amadeo, padre de la antes doncella. El resultado, teniendo en cuenta las buenas costumbres y la más elemental decencia, es el de que, quiera o no, se tiene que casar.
Amadeo (Pepe Isbert en legendario papel), el padre, es Administrador de Justicia, eufemismo que oculta el sórdido oficio del que ejecuta al condenado. La situación económica de los futuros esposos es más bien precaria, y dado que Amadeo está a punto de jubilarse, propone a José Luis que herede su plaza de verdugo. Este es reacio y la sola idea le hace estremecerse, pero aparte de un trabajo fijo tienen derecho a una vivienda. El empecinamiento de la novia y su padre le hacen ceder finalmente. La vida familiar será feliz, pero siempre estará presente la amenaza de ser llamado a desempeñar la función por la que, al fin y al cabo, le pagan.
El momento en que la Guardia Civil interrumpe las vacaciones de nuestros protagonistas así como la flojera de piernas del nuevo verdugo en la prisión donde todos, incluido el cura, le animan para que cumpla su cometido, son ejemplos maestros del humor negro. No hay que olvidar que aparte del director Luis García Berlanga tenemos tras el guión al gran Rafael Azcona, recientemente fallecido.

¿Estamos ante una de las cinco mejores comedias de todos los tiempos? Sí, estamos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Lo mejor de la revista.

Aunque echamos de menos a grandes actores como Pepe Isbert, actualmente contamos con un actorazo del que hay que sacar más provecho: Javier Cámara