sábado, 31 de mayo de 2008

Thoreau y la generación dorada

Quería escribir unas palabras sobre H.D. Thoreau pero no sin antes detenerme en algunos de sus amigos, pues no cabe duda de que formó parte de una generación asombrosa de escritores y pensadores.
Lo haré recurriendo a la "Introducción a la literatura norteamericana" de Jorge Luis Borges y Esther Zemborain:

Nathaniel Hawthorne, cuentista y novelista (1804-64). Fue hombre que vivió en una extraña reclusión y autor de relatos enigmáticos como Wakefield, tanto al menos como el propio autor.

Walt Whitman (1819-92), inmortal gracias a la célebre Hojas de hierba. Punto y aparte en la poesía universal.

Herman Melville (1819-91), ejemplo de vida aventurera. La muerte de su padre lo dejó en la indigencia a los quince años. Desempeñó los más diversos oficios: empleado de banco, peón, maestro de escuela y grumete. Así empezó su larga amistad con el mar. En 1841 navegó en una ballenera por el Pacífico. Desertó en las Islas Marquesas, fue capturado por caníbales y convivió algún tiempo con ellos. Entabló amistad con Nathaniel Hawthorne cuyo estilo influyó en su magna obra Moby Dick. Otro día hablaré sobre este libro inolvidable desde su primera frase: "Llamadme Ismael...". También es autor del relato Bartleby, el escribiente: uno de los personajes más complejos y fascinantes que la literatura nos ha dado.


Edgar Allan Poe (1809-49), sobre este autor sólo quiero decir que me lo he imaginado muchas veces ebrio y febril en los callejones de Baltimore, camino de casa y maquinando relatos terroríficos, de esos que me hicieron disfrutar tanto siendo niño. Cómo no recordar El pozo y el péndulo; El gato negro; El corazón delator; El barril de amontillado; La verdad sobre el caso del señor Valdemar y otras tantas historias macabras.
Samuel Langhorne Clemens (Mark Twain, 1835-1910).Tipógrafo, periodista, piloto fluvial, subteniente de las fuerzas del Sur, buscador de oro en California, autor humorístico, conferenciante, director de un diario, novelista, editor, hombre de negocios, doctor honoris causa de universidades americanas e inglesas y, los últimos años de su vida, una celebridad. De sus recuerdos de infancia y de la nostalgia del río que siempre le acompañaron nacieron sus dos mejores obras: Tom Sawyer y sobre todo Huckleberry Finn, de la que surgió, según Hemingway, toda la novela americana.

También fue Thoreau amigo de Ralph Waldo Emerson, Amos Bronson Alcott y Walter Harding.




Henry David Thoreau (1817-62) fue ensayista, naturalista y poeta. Nació en Concord, Massachussets. En la universidad de Harvad estudió griego y latín, interesándose por el Oriente y la historia y hábitos de los pieles rojas. Quería bastarse a sí mismo; sin comprometerse a tareas a largo plazo; fue constructor de botes, cercos y agrimensor. Durante dos años vivió en casa de Emerson, a quien se parecía físicamente. En 1845 se retiró a una choza en las orillas del solitario estanque de Walden. La lectura de los clásicos, la composición literaria y la precisa observación de la naturaleza ocuparon sus días. Le gustaba la soledad. En una de sus páginas leemos: "El hombre que encuentro suele ser menos instructivo que el silencio que rompe".

Su más lacónica biografía ha sido trazada por Emerson: "Pocas vidas contienen tantas renuncias. No ejerció profesión alguna, no se casó, vivió solo, nunca fue a la iglesia, jamás votó, se negó a pagar impuestos, no comía carne, no probó el vino, no conoció el tabaco y, aunque naturalista, prescindió de trampas y fusiles. No tuvo tentaciones que vencer, no tuvo apetitos, carecía de pasiones, no le atrajeron las elegantes fruslerías."
Como nos recuerda Fernando R. Genovés en un artículo, en el año 1846 tuvo que abandonar su retiro y meditaciones para dirigirse a la ciudad en busca de un zapatero que arreglara su maltrecho calzado; en el camino se le cruzó un hombre que le reclamaba por el impago continuo de impuestos. El resultado fue que dio a parar con sus huesos en la cárcel. Como el mismo decía: "Cuando me encuentro con un Gobierno que me dice: 'La bolsa o la vida', ¿por qué iba a apresurarme a darle mi dinero?". Recibió la visita de un preocupado Emerson y ante la pregunta: "¿Por qué estás tú aquí?"; responde Thoreau: "¿Por qué no estás tú?". Emerson cuenta la anécdota en sus Diarios, aunque es el mismo Thoreau quien justifica la brillante réplica: "Bajo un gobierno que encarcela a alguien injustamente, el lugar que debe ocupar el justo es también la prisión".

De este incidente nacería el ensayo Desobediencia Civil, donde denuncia la guerra de EEUU con Méjico (1846-1848). También la esclavitud es objeto de sus dardos. Famosas son las primeras líneas donde nos recuerda que el mejor gobierno es el que menos gobierna y mejor aún es el que no gobierna en absoluto. El pensamiento de Thoreau influiría en Gandhi y en Tolstoi y constituye un ejemplo de individualismo radical y consecuente. Algunos historiadores del anarquismo suelen omitir el nombre de Thoreau; esto se debe a que su anarquismo, como toda su vida, fue de orden negativo y pacífico.
Escribió también un librillo llamado Pasear, donde narra de manera maravillosa sus largas caminatas por los bosques de Concord. Adéntrense en la obra de este hombre inimitable. Cuando pienso en él, me viene a la cabeza el título de un libro de Herbert Spencer, o sea: El individuo contra el Estado.

3 comentarios:

Eduardo Peña Bustos dijo...

Nuevamente un brillante post que auna cultura, historia y pensamiento... que grande amigo Mr. Hide. Recuerdo nuestras visitas a la biblioteca universitaria en busca de leer pequeños relatos de Poe.

Por cierto, te juro que me hincha el orgullo a rebosar al ver el enlace que has puesto de mi blog.

Mr. Hyde dijo...

El otro día volví a la biblioteca a por los cuentos de Poe y el fundamental Bartleby de Melville.

Tu blog merece ser conocido, no hago sino un favor a mis lectores enlazándolo.

Hacedor de ficciones dijo...

Estimado Mr. Hyde:
Deambulando en el cosmos de los blogs, me topé con el suyo, y me he llevado una grata sorpresa al descubrir que alguien más se identifica conmigo, con usted, con nosotros; pues mi blog, precisamente, se titula "Las fábulas de Mr. Hyde". Sería para mí muy edificador que me visite: mister-hyde.blogspot.com

Lo saluda,
Algún otro Mr. Hyde